Escrito por Dra. Carmen Sofia Gonzalez – Médico Psiquiatra

“La compasión es la base para devolvernos la vitalidad y construir un mundo más humano”.-
Martin Lowenthal-
Cada día nos acercamos en la atención médica, y en especial en la psiquiatría, a los espacios: espiritual, ecológica y social del ser humano. Volver a las prácticas ancestrales, de mucha sabiduría, más que alejarnos de la ciencia, nos acerca a la dimensión más humana del paciente. Marañón nos hablaba:” Ningún médico debe dejar de tener su libro de Historia de la Me-
dicina entre los que lee con frecuencia, entre los libros de cabece-
ra». ¡Cuántas cosas recién inventadas verá con claridad a la luz
de las viejas, de las que parecían enterradas!
Por otra parte la filosofía nutre las bases del conocimiento en el área psicológica, y del comportamiento del ser humano. Es por eso, el menester de incluirla en los abordajes de índole psicoterapéutica para llegar a la compresión de los fenómenos sociales, y personales, que influyen en las patologías de los pacientes.
La compasión un, termino ya utilizado tanto por las religiones orientales como occidentales, e involucra un sentimiento de comprender, vivir y tratar de solucionar el sufrimiento ajeno. Detrás todo este concepto, muchos han sido los filósofos y religiosos que han opinado sobre él.
El psicólogo Gilbert en 2009, crea a partir de toda la sabiduría sobre la compasión e integrándolo con la técnica de atención plena y la terapia cognitivo conductual, la teoría del apego, y la sabiduría budista, la llamada: Terapia Centrada en la Compasión (ACT).
Nos habla de tres elementos que regula las emociones: el yo miedoso (centrada en la autoprotección y la amenaza); el yo competitivo (del hacer y conseguir) y el Yo compasivo (centrado en el bienestar y la seguridad)
Cuatro pasos básicos de esta terapia, son:
- La atención plena: donde volcamos nuestro sentido de la atención a ese otro, su sufrimiento, como lo vive.
- En segundo término, la parte cognitiva: entender intelectualmente la causa de ese sufrimiento. Sin juzgar ni justificar. Es la llamada Empatía.
- Como tercer paso, es el sentir el sufrimiento del otro. Es el componente emocional.
- En cuarto lugar, se lleva a cabo la parte conductual: establecer acciones tendientes a aliviar el sufrimiento percibido, y donde vamos a generar oxitocina, esa hormona que es responsable del bienestar.
Algunos ejercicios de la Terapia de La Compasión.
- Crea un lugar seguro para ti: acá vamos a hacernos nosotros auto compasivo. Y así experimentar calma, tranquilidad, desarrollar fortalezas, impedir pensamientos intrusivos. Se trata de visualizar un lugar donde nos podamos sentir seguros, tal vez una casa con paredes de cristal, afuera un ambiente natural, acogedor.De clima agradable, donde se sienta la calma. Ese lugar imaginario, un refugio mental, libre de críticas y peligros, podemos acceder una vez al día, media hora para reflexionar sobre esos temas, dificultades o situaciones que día a día, nos afectan. La frase “el lugar se alegar cuando tu estas ahí” es básico el sentirse cuidado, se desarrolla con los motivos de ser valorado y apreciado.
- Evocar situaciones donde fueron amables, compasivos contigo.
Recordar, visualizar, o imaginar: una situación donde fueron amables contigo; la cara, el tono de voz, la disposición en entenderte, como fue su acción para ayudarte, y que sentimientos despertó en ti esa amabilidad
- Creando tu yo compasivo: Busca un lugar tranquilo, donde te puedas relajar y armonizar ritmo respiratorio. Imagina tu eres una persona profundamente compasiva. Piensa en las cualidades de esa persona: basado en la sabiduría, fuerza, calidez y amabilidad, no formular condena ni juicio, ideal, en ti. Imagínate una persona que no condena, que es sabia, que es compasiva. Procura una expresión facial, agradable. Imagínate expandiéndote. Dedica un minuto, o más si te es posible, a pensar en tu tono de voz y en las cosas amables que dirías o harías o que quieres hacer. Dedica un minuto, o más si te es posible, a pensar en la satisfacción de ser capaz de ser amable.
- Ejercicio para los terapeutas. Busca un lugar tranquilo. Relaja tu respiración. Una vez que esté en tranquilidad, lee en voz alta alguno de estos pensamientos que pueden ser útiles en el momento de tu ejercicio profesional:
- Muchos terapeutas tienen dificultades con algunos clientes (humanidad compartida).
- Puedo recordar algunos clientes a los que les ha ido bien conmigo (traer a la
- memoria recuerdos concretos; reenfocar la atención).
- Aprender a tolerar esta ansiedad y estas preocupaciones es importante para mí
(pensamiento de lo que es la tarea de desarrollo). - Acudir a otros para supervisión, consejo y ayuda cuando estoy teniendo
dificultades es importante para mí (abrirse a la posibilidad de ser ayudado, evitando
sentirse avergonzado por las dificultades e implicándose en la conducta compasiva de
buscar ayuda
En fin la CFT, ha sido una terapia que está tomando auge en Europa y Latinoamérica, con varios estudios sobre su eficacia en trastornos mentales. Una herramienta más en la consulta tanto psiquiátrica como psicológica. Ha dado muy buenos resultados en pacientes con trastornos de ansiedad, depresión, adicciones, trastornos afectivos y trastornos de personalidad.
Reconocer que el miedo y la culpa son elementos que pueden observarse en la mayoría de los trastornos neuróticos y psicóticos, y que con esta práctica podemos abordarlos, nos da la certeza de lo eficaz , al incluir la CFT en nuestra práctica diaria, no solo en el paciente sino en el terapeuta.
Escrito por Dra. Carmen Sofia Gonzalez – Médico Psiquiatra
Bibliografía.
Gilbert Paul. Terapia centrada en la compasión. Editorial Desclee de Brouwer d
S-A 2015. Bilbao
Russell L. Kolts, phd. Manual clínico de terapia centrada en la compasión.2016 editorial Desclée de Brouwer, s.a., 2020 henao, 6 – 48009 Bilbao